Me gustaría dedicar este relato a la inestimable presencia de @Beelzenef_@MikiS7 en estas noches de trabajo en grupo. Puedes ver sus relatos en Relatos y Tinta.

Diciembre, Miércoles día 19
Hoy mamá tiene que trabajar y no tiene con quién dejarme porque ya no hay cole. Así que ha llamado al señor Pattington. El señor Pattington es nuestro vecino, y si no lo conoces da mucho miedo porque ella siempre le persigue, la lleva siempre consigo, esperando a que se dé cuenta de que la está mirando para sonreír. Es en ese momento en el que sabes que el Señor Pattington no es mala persona, sólo un hombre que huele raro y que parece no saber planchar la ropa como la plancha mamá. Siempre tiene las gafas sucias, y se pone muy nervioso cuando Ella no está a su lado, pero como tampoco tiene con quién pasar las vacaciones de Navidad, puede cuidarme y no dejarme solo en casa.

Diciembre, Jueves día 20
El señor Pattington me ha hecho guisantes y puré para comer. Dice que debo crecer para ser un niño grande, y que además es el plato preferido de Ella. No sé si mamá la dejaría comer en la mesa, pero si el señor Pattington sonríe, yo no le contaré nada. Ella parece especial para el Señor Pattington, y yo quiero que el señor Pattington sonría para que deje de dar miedo.

Después hemos jugado al parchís. Ella era los rojos. Yo quería ser los rojos, pero no quería enfadarla a Ella y al Señor Pattington. Así que cogí los verdes.

Diciembre, Viernes día 21
Hoy no ha venido el señor Pattington por la mañana, así que mamá me ha dejado con la abuela. Me gusta estar con la abuela porque me cuenta cosas de papá, pero siempre está muy ocupada. Papá era muy valiente, y murió salvándonos a todos. Mamá suele decir que la dejó sola, y a veces la oigo llorar a través de la pared. Mamá tiene que trabajar cada día porque tiene que buscar una casa mejor donde vivir, aunque sea lejos del Señor Pattington. Yo no quiero dejar solo al señor Pattington, pero al menos está con Ella. La abuela dice que Papá Noel me traerá un regalo el día 24.

Diciembre, Sábado día 22
Mamá dice que no veremos más al Señor Pattington, así que me ha llevado a su trabajo. Mamá trabaja limpiando las casas de personas que están muy ocupadas trabajando como para limpiárselas solos, pero eso hace que la nuestra siempre esté sucia porque yo no sé limpiar. Cuando salimos con el coche vi al Señor Pattington en un escalón, y abrazaba a Ella mientras lloraba. Quise parar, pero Mamá me gritó y me dijo que no volviera acercarme a él porque se iba a mudar de casa. Pero sé que no se ha mudado, porque esta noche lo oí a través de la pared. Hablaba con Ella y le repetía una y otra vez ‘Es mejor hacerlo ahora que aún estamos juntos, es mejor hacerlo ahora que aún estamos juntos.’

Diciembre, Domingo día 23
Hoy me he quedado por primera vez sólo en casa porque dice Mamá que ya tengo 8 años y soy un niño mayor. He desayunado cereales dos veces y he visto todos los dibujos de la tele, pero echo de menos al Señor Pattington porque siempre estaba aquí y ahora no podía jugar con nadie, así que he intentado invitarle a jugar al parchís. Cuando he llamado a la puerta le he oído llorar, y cuando abrió vi que había un vómito en el suelo y le pregunté si estaba malito y necesitaba medicinas, pero me dijo que había sido Ella, aunque no quería jugar conmigo porque estaba triste. Así que fui a casa hasta que volvió Mamá. Hoy duerme conmigo, porque siempre dice que está muy sola, pero se duerme muy pronto porque está cansada, y nunca puede oír al Señor Pattington hablar con Ella.

(…)

El Señor Pattington ya no es simpático y sólo da miedo. Le está pidiendo a Ella que duerma, y dice que todos recordarán sus ojos ‘incandescentes’ -mañana le preguntaré a Mamá qué significa.-, que esta es la noche en la que nadie la olvidará y es mejor hacerlo ahora porque ambos siguen juntos.

Tengo mucho miedo. Mamá siempre dice que no es normal querer tanto a una gata, que ella sólo me ha querido así a mí en toda su vida. Hoy quiero dormir abrazado a Mamá, aunque ya sea un niño grande.

(…)

Mamá me ha dicho que me quede en el armario, que es nuestro fuerte, y que escriba todo lo que pase para que se lo cuente mañana a los abuelos en la cena de Navidad. Dice que esta es nuestra pequeña aventura.

Pero mamá no vuelve.

Cuando Mamá se fue no hacía tanto calor, sólo olía como cuando se quemó la barbacoa. Y aunque es de noche, hay mucha luz. No puedo respirar. La profe de cono me dijo que respirar era necesario para vivir. Espero que Mamá no se enfade, porque me dijo que mi misión era quedarme en el fuerte, pero tengo que abrir la ventana para que cuando Mamá vuelva no esté tan cansada.

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